Antes de abordar el avión que lo trasladaría este jueves a su nuevo destino, Marcelo Gallardo se presentó en el aeropuerto de Ezeiza, donde habló frente a micrófonos y cámaras, compartiendo sus primeras impresiones tras convertirse en el nuevo técnico de la selección de Ecuador.
“Es un desafío totalmente nuevo para mí. Siempre tuve curiosidad por dirigir un seleccionado y creo que llegó en un momento en el que tenía ganas de volver a trabajar”, afirmó Gallardo con buen ánimo, evidenciando su entusiasmo por este nuevo reto en su carrera.
El entrenador explicó cómo se dio su llegada a Ecuador, un contacto que se había establecido años atrás. “Esta oportunidad surgió hace dos años, antes que Sebastián (Beccacece). En ese momento no estaba en condiciones de asumirlo. Ahora, dos años después, aparece nuevamente y me encuentra con ganas y dispuesto a afrontar un desafío completamente diferente como entrenador”, reveló, y agregó: “Estoy contento”.
Gallardo dejó River a fines de febrero tras cerrar su segunda etapa en el club, que no tuvo la misma gloria que la primera. Después de varios meses de descanso, tiempo en familia y una aparición como comentarista en ESPN durante el Mundial, el Muñeco vuelve a la actividad profesional.
Con cautela y una sonrisa, se refirió a las expectativas sobre un posible título con la selección ecuatoriana. “Bueno, bueno… vamos despacio. Todavía no llegué”, comentó.
Sobre su proyecto, destacó: “La idea es construir un equipo con el que el pueblo ecuatoriano se sienta totalmente identificado y eso tiene su proceso. Es verdad que Ecuador tiene potencial y futbolistas capaces de dar un salto. Vamos a iniciar un proceso largo, esperemos que con un buen sentido y una estructura sólida que respalde este desarrollo, porque eso no llega de la noche a la mañana”.
Además, subrayó que uno de los grandes motivos que lo entusiasmaron fue la calidad de la generación joven de futbolistas en Ecuador. “La muy buena generación que tienen despierta un entusiasmo importante en mí. Hay jugadores jóvenes con talento, muchos con presente en equipos importantes de Europa, y otros con gran potencial para seguir creciendo. Eso también alimenta mi deseo de dar ese gran paso para potenciarlos”.
Consultado sobre las expresiones públicas de algunos futbolistas ecuatorianos, como el arquero de Huracán Hernán Galíndez, quien a sus 39 años aseguró estar disponible y manifestó que sería un “orgullo” ser dirigido por Gallardo, el exentrenador de River hizo una reflexión general.
“Hay un entusiasmo general, más allá de algunas expresiones que he escuchado de los jugadores. Eso genera ilusión en ellos, en mí y en un pueblo ecuatoriano que desea que la selección dé un gran paso adelante en su historia. Vienen haciendo bien las cosas, con buenas participaciones en Mundiales, Copa América y Eliminatorias, marcando un ritmo de crecimiento positivo”, sostuvo.
De cara al futuro, y más allá de la inminente gira asiática, el técnico merlense de 50 años proyectó lo que viene: “Vamos a ver cómo será el proceso de Eliminatorias, si habrá más países en el próximo Mundial y cómo será la calidad de la competencia. De eso dependerá el desafío que afrontemos”.
Con estas palabras, Gallardo vuelve a la escena del fútbol, por primera vez como director técnico de una selección nacional.
